Vendedor de seguros. Una profesión con pasado, presente y futuro. ¡Descúbrela!

¿Sabes que la profesión de vendedor de seguros es una de las más demandadas? ¿Sabes que puedes capacitarte para el trabajo realizando un curso profesional? ¿Y sabes en qué consiste la profesión? Si tu respuesta a todas estas preguntas es un “no”, sigue leyendo, porque seguro que te resulta interesante saber más sobre el sector de distribución de seguros, un gran desconocido.

Un poco de historia…

Los seguros ya se nombran en el Código del rey Hamurabi, escrito en Babilonia (hoy Irak) 2000 años antes de Cristo. En ese código legal, se preveía indemnizar a las esposas y descendientes, en caso de muerte del cónyuge.

Y antes de esa fecha, seguramente se utilizaría algún tipo de colaboración entre los miembros de los grupos que convivían juntos, para hacer frente a cualquier tipo de infortunio. 

El ser humano siempre ha querido explorar, investigar, ir más allá… y eso sólo se puede hacer arriesgando e invirtiendo tiempo, dinero o bienes materiales. Si entre todos se asumía el riesgo de las actividades, era más fácil tanto realizar las actividades como enfrentarse a cualquier desgracia que pudiera surgir.

Así que los seguros siempre han estado ahí y siempre estarán. Son intrínsecos a la actividad humana. ¿Os imagináis un mundo sin seguros? Seguramente (valga la redundancia) la actividad económica se desplomaría y volveríamos a la Edad Antigua. Nadie invertiría, nadie se arriesgaría… porque el coste de que algo salga mal es demasiado elevado si lo asume una sola persona o empresa.

Así que los vendedores de seguros siempre han estado ahí y siempre estarán…

¿Qué hace un vendedor de seguros?

El distribuidor de seguros no solo “despacha” contratos de seguros. En el mercado existen decenas de seguros, algunos muy especializados y complejos, por lo que el trabajo del vendedor/consultor es fundamental para que las personas elijan el que más se ajusta a sus necesidades, en función de su situación personal. 

Las funciones del distribuidor de seguros son variadas y muy relevantes: atiende, informa y asesora a los clientes antes de la contratación del seguro. Les ayuda en las gestiones propias de la contratación. Y, una vez contratado el seguro, defiende los intereses de sus clientes, vigila el cumplimiento de los contratos por parte de las empresas de seguros, ayuda a los asegurados en la tramitación de siniestros… 

Por eso, un buen vendedor de seguros no tiene precio. ¿Te animas?

Existen 3 tipos de vendedores de seguros, porque se pueden distribuir seguros de tres formas: como empleado en una empresa de seguros, como agente de seguros o como corredor de seguros.

  • Como empleado en una entidad aseguradora, la relación es de dependencia entre las dos partes
  • Las otras dos figuras son “mediadores de seguros”:

    – los agentes de seguros firman un contrato con una o varias entidades aseguradoras y asesoran a los clientes sobre los seguros de esa o esas empresas. Por eso los agentes pueden ser exclusivos (sólo trabajan con una entidad aseguradora) o agentes vinculados (trabajan con varias)
    – los corredores de seguros, por su parte, realizan el asesoramiento sin mantener vínculos contractuales con ninguna entidad aseguradora. Asesoran a sus clientes y recomiendan el seguro que mejor se adapta a sus necesidades, de entre todos los que conozcan del mercado. En inglés, la figura del corredor de seguros se denomina “broker”.

¿Qué requisitos hay que cumplir para vender seguros?

Tanto los agentes como los corredores de seguros han de demostrar un amplio conocimiento del sector asegurador. Por eso, a ambas figuras se les exige una titulación específica para realizar su trabajo:

Los corredores de seguros y los agentes vinculados tienen que disponer del título de Mediador de Seguros, Grupo A. Para conseguirlo, han que realizar un curso que tiene una duración mínima de 500 horas e incluye cuestiones teóricas y prácticas. Es el curso más completo y, para acceder a él, se requiere el título de Bachiller o equivalente

Los agentes de seguros exclusivos tienen que disponer del título de Mediador de Seguros, Grupo B. El curso tiene una duración de 200 horas y, para acceder a él, se requiere el título de graduado en Educación Secundaria. También incluye cuestiones teóricas y prácticas

Los cursos los imparten los Colegios Provinciales de Mediadores de Seguros (hay 52 Colegios Provinciales, uno en cada provincia y uno en cada ciudad autónoma) y también algunas universidades, como la UNED, la UDIMA…
Además, una vez superados los curso, todos los mediadores tienen que registrarse en la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones.

¿Una profesión con futuro? Rotundamente: Sí

Como hemos visto, los mediadores de seguros son profesionales cualificados, con una sólida formación, que colaboran con las entidades aseguradoras para la distribución de los seguros.

Su actividad está regulada por ley, con rigor y profesionalidad. Además, realizan una labor que es demandada de forma continua por la sociedad, porque siempre va a haber necesidad de asesoramiento antes de contratar un seguro.

Por eso, en estos tiempos de amenazas robóticas y de desaparición de los más variados puestos de trabajo, parece que tenemos mediadores de seguros para rato… Afortunadamente.

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Sobre el Autor

Asociación europea

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